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Question: 
Vivo de alquiler en un piso con mi pareja y tenemos una planta de marihuana. Nuestro casero acaba de venir a cobrar el mes y la ha visto. Nos ha amenazado con echarnos del piso si fumamos o tenemos plantas de marihuana en la vivienda, a pesar de que no especifica nada al respecto en el contrato. ¿Puede echarnos por este motivo?
Answer: 

 

Hola lector,

El contrato de arrendamiento establece una serie de obligaciones que pesan tanto sobre el arrendatario como el arrendador. Grosso modo, de un lado, el pago de la renta y el adecuado uso del inmueble, de otro, garantizar la pacífica posesión de la vivienda y mantenerla en adecuadas condiciones de habitabilidad.

Viene la introducción al caso porque frente a incumplimientos que poca modulación o gradación admiten, por ejemplo, el impago de la renta, existen otros que son susceptibles de valoración.

Si no existe nada previsto en contrato -según sucede en tu caso- rigen las disposiciones generales de la LAU (Ley 29/ 1994, con todas sus modificaciones ulteriores) y más en concreto su artículo 27.2.e, que permite al arrendador resolver el contrato en los siguientes casos:

“Cuando en la vivienda tengan lugar actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”

Como puedes comprobar, hay que definir qué actividades se pueden encuadrar dentro de este listado.

Parece complicado incardinar el cultivo de una planta de marihuana y su consumo en este rosario de tropelías. La Audiencia Provincial de Valencia (SAP Valencia, Sección Sexta, Sentencia 12/ 2013 de 11 de enero) revocó y anuló la Sentencia dictada por un Juzgado que resolvía un contrato de arrendamiento porque en el inmueble arrendado se estaba cultivando marihuana. La Audiencia en cuestión consideró que el cultivo de marihuana no facultaba a la resolución del contrato. Para que una actividad se pueda reputar de tal tienen que concurrir las siguientes circunstancias:

1. Que el ejercicio de la actividad sea continuado o frecuente. Lo aislado y esporádico está excluido.

2. Que tenga lugar en el interior de la vivienda arrendada.

3. La actividad concreta tiene que oponerse a los sentimientos medios al respecto en una comunidad.

4. Que la actividad sea notoria.

La Audiencia Provincial de Valencia consideró que sólo se había acreditado un cultivo de nueve plantas y que no se había demostrado que éste fuera continuado o frecuente. Como quiera que faltaba el requisito primero, la Audiencia entendió que procedía mantener el contrato sin que fuera necesario estudiar la concurrencia de los tres restantes.

Eso sí, si no estás de acuerdo con la resolución del arrendador no has de aceptarla. En este caso, el arrendador tendría que solicitar del Juez la resolución del contrato, se iniciaría un proceso judicial donde podrías exponer tus argumentos y al final sería el Juez, y no el arrendador, quien dirimiese la cuestión. Lo más probable, a la luz de los argumentos expuestos en este post, es que no puedan echaros por este motivo.

Salud.

The cultivation of cannbis for self-consumption is an activity subject to legal restrictions that vary from state to state. We recommend consultation of the legislation in force in your country of residence to avoid participation in any illegal activity.

The purpose of this publication is purely informative, horizontal transfer of technical horticultural information.

Kannabia accept no responsibility for any illegal use made by third parties of information published here.

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